
Los gatos egipcios una variedad del felino, con orejas más grandes y menos pelo eran venerados como dioses.
La muerte de un gato era un asunto muy serio; cuando esto ocurría, sus dueños se afeitaban las cejas como señal de dolor.
Además, mandaban embalsamar(momificar) el cuerpo del gato para depositarlo en algún santuario dedicado a la diosa-gato Bastet o en el cementerio felino de la ciudad de Bubastis.
A lo largo del Nilo se han encontrado muchos recintos funerarios con gatos momificados dentro de sarcófagos de terracota, de madera o de piedra con forma de gato. Muchas de estas momias han sido ya extraídas de su tumba y llevado a museos , por desgracia otros tantos fueron usados en barcos sin darles el menor valor ya que hay tantos que hasta son vistos como algo normal, pero la realidad es que son mágicos y únicos.
El asesinato de un gato, incluso accidental, era considerado una grave ofensa que podía pagarse hasta con la vida del agresor. Se tiene noticia de un soldado romano que después de matar un gato fue linchado por los lugareños.
1 comentario:
holz gracias por tu aporte ...pon mas ..xiao
Publicar un comentario