
En un zoológico de la ciudad alemana de Nuremberg han nacido varias crías de oso polar . Desde el nacimiento de los pequeños, el director del zoo, Dag Encke, abogó por no intervenir en la crianza de los pequeños y dejar que la "naturaleza siguiera su curso". Pero las dos crías de 'Wilma', una de las osas del zoo, han muerto.Presumiblemente, fueron devoradas por su propia madre. Apenas tenían unas semanas de vida. La tragedia, que no es demasiado insólita, ha abierto un debate entre los partidarios y detractores de intervenir en la crianza de los animales de un zoo.La dirección del zoológico decidió separar a la otra cría de oso polar de su madre Vera después de que esta mostrara un comportamiento agitado, y días después de que la otra osa polar devorara a sus dos oseznos. Así pues el cachorro de Vera esta siendo criado con biberón, ante el «estado de nervios» en que se encuentra ésta.El osezno de la osa polar Vera está creciendo sin problemas después de que lo separan de su madre, tal y como ha informado el zoo. El peso del cachorro, de 2.400 gramos, así como su comportamiento, son normales. Era una decisión polémica por cuanto no es extraño que las crías de los osos polares sean devoradas por sus madres; especialmente en la primera camada.El propio Encke señaló que, entre los depredadores, es habitual que los padres devoren a sus crías si éstas enferman o si las circunstancias ambientales hacen inviable la crianza.Además, existía un precedente en sentido contrario. En el zoo de Berlín vive el oso Knut, que fue criado durante cuatro meses por uno de sus cuidadores, después de que la dirección del zoo advirtiera de que su madre se desentendía tanto de él como de su hermano. Precisamente este último murió. El trágico desenlace ha llevado a organizaciones ecologistas a acusar al parque de negligencia e irresponsabilidad ya que consideran que podría haberse salvado la vida de los otros dos pequeños, separándolos de su madre y alimentándolos a biberón. El gerente de la Federación Alemana de Asociaciones de Protección Animal, Thomas Schröder, afirmó que, a pesar de que los parques zoológicos no son lugar para los osos polares, la dirección tenía "la obligación moral" de dar "una oportunidad de sobrevivir a los oseznos". En su opinión "Disculparse con el argumento de que estas cosas ocurren también en la naturaleza es cínico e inoportuno".El subdirector del zoo, Helmut Mägdefrau, argumenta que no está demostrado que Wilma haya devorado a sus crías a causa del hambre ya que, por el momento, no se han encontrado sus restos. Afirmó que la madre se comportó "de forma ejemplar" con sus crías "hasta el final".En un zoológico de la ciudad alemana de Nuremberg han nacido varias crías de oso polar . Desde el nacimiento de los pequeños, el director del zoo, Dag Encke, abogó por no intervenir en la crianza de los pequeños y dejar que la "naturaleza siguiera su curso".Pero las dos crías de 'Wilma', una de las osas del zoo, han muerto.Presumiblemente, fueron devoradas por su propia madre. Apenas tenían unas semanas de vida. La tragedia, que no es demasiado insólita, ha abierto un debate entre los partidarios y detractores de intervenir en la crianza de los animales de un zoo.La dirección del zoológico decidió separar a la otra cría de oso polar de su madre Vera después de que esta mostrara un comportamiento agitado, y días después de que la otra osa polar devorara a sus dos oseznos.Así pues el cachorra de Vera esta siendo criado con biberón, ante el «estado de nervios» en que se encuentra ésta.El osezno de la osa polar Vera está creciendo sin problemas después de que lo separan de su madre, tal y como ha informado el zoo. El peso del cachorro, de 2.400 gramos, así como su comportamiento, son normales.Era una decisión polémica por cuanto no es extraño que las crías de los osos polares sean devoradas por sus madres; especialmente en la primera camada.El propio Encke señaló que, entre los depredadores, es habitual que los padres devoren a sus crías si éstas enferman o si las circunstancias ambientales hacen inviable la crianza.Además, existía un precedente en sentido contrario. En el zoo de Berlín vive el oso Knut, que fue criado durante cuatro meses por uno de sus cuidadores, después de que la dirección del zoo advirtiera de que su madre se desentendía tanto de él como de su hermano. Precisamente este último murió.El trágico desenlace ha llevado a organizaciones ecologistas a acusar al parque de negligencia e irresponsabilidad ya que consideran que podría haberse salvado la vida de los otros dos pequeños, separándolos de su madre y alimentándolos a biberón. El gerente de la Federación Alemana de Asociaciones de Protección Animal, Thomas Schröder, afirmó que, a pesar de que los parques zoológicos no son lugar para los osos polares, la dirección tenía "la obligación moral" de dar "una oportunidad de sobrevivir a los oseznos". En su opinión "Disculparse con el argumento de que estas cosas ocurren también en la naturaleza es cínico e inoportuno".El subdirector del zoo, Helmut Mägdefrau, argumenta que no está demostrado que Wilma haya devorado a sus crías a causa del hambre ya que, por el momento, no se han encontrado sus restos. Afirmó que la madre se comportó "de forma ejemplar" con sus crías "hasta el final".